“Cuando va a llover, llueve”

Llovía con rabia como jamás se había visto llover en el Chocó. Todo era gris. Las gotas caían como perdigones de escopeta sobre la piel del río. Gruesos hilos verticales formaban una cortina tan espesa que era imposible diferenciar el bosque del caño; una franja oscura mediaba entre los dos. No vi una garza, tampoco … Leer más