El Chance.

Hombre...
Hombre con sombrero.

Jugaba todos los viernes con la lotería de Cundinamarca. El sorteo se realizaba a las diez en punto de la noche, pero en Balboa, en pleno centro de la selva chocoana, el resultado solo se conocía al día siguiente a través de Radio Prosperidad de Turbo, razón por la cual el vendedor de chances, instalado en un rincón de la única sala de billar del pueblo, seguía vendiendo boletos, hasta que el motor eléctrico amenazaba con apagarse cerca a la media noche. El chancero había adquirido la franquicia en Turbo no hacía mucho, y todo iba viento en popa, hasta que el negocio comenzó a dar pérdidas; entraba menos de lo que salía. Lo extraño es que al profundizar en el asunto, en Turbo descubrieron que el ganador de los últimos cinco meses, siempre era el mismo y comenzaron a sospechar del chancero, cortando el convenio antes que éste los arruinara. Pero no tenía nada que ver con él, el ganador era un hombre taimado, silencioso y solitario, que no precisaba de muchas cosas para subsistir. Consciente de que era un negocio pequeño, jugaba cantidades pequeñas, no quería matar la gallina de los huevos de oro ni levantar demasiadas suspicacias. Desde Panamá había traído un radio de onda corta, cuya frecuencia viaja más distancias y se propaga mejor durante las noches de invierno. Con un alambre largo, instalado en un árbol junto a su casa, logró sintonizar una emisora de Bogotá, donde escuchaba la transmisión del sorteo en directo. Mientras los perros comían marrano en el billar de la esquina, él adobaba el propio. Era común verlo llegar los viernes pasadas las diez con mirada intrascendente, no hablaba con nadie, pedía una o dos cervezas y observaba el chico sin pasión; después de un rato jugaba un numero de chance aparentemente casual y salía sin despedirse, con la arrogancia inevitable de los vencedores. (F).

2 comentarios en “El Chance.”

    • Estamos hablando de hace por lo menos 40 años Carlos, pero quizá tengas razón…posiblemente se tratara de la lotería de Bogotá, o quizá no jugaba los viernes sino los sábados, o quizá…Pero válido tu apunte en aras de una publicación.

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